Resolución sanitaria de la obra
Aprueba el plan de trabajo para retirar el asbesto de esa obra en particular. No existe una autorización general que sirva para todas.
En Chile ninguna intervención sobre material con asbesto puede hacerse sin un plan de trabajo aprobado previamente por la SEREMI de Salud: lo exige el Decreto Supremo 656 de 2000 del Ministerio de Salud, y la autoridad lo aprueba por resolución para cada obra. Lo ejecutamos con personal autorizado en la resolución y disposición final en vertederos habilitados.

Operario con traje desechable y respirador retira una plancha de asbesto cemento.
En agosto de 2026, SG Ingeniería y Demoliciones figura como empresa ejecutante en la resolución de la SEREMI de Salud de la Región Metropolitana para el retiro de material con asbesto de un proyecto del SERVIU Metropolitano, con cinco trabajadores nombrados y autorizados en el documento.
Los dos socios de la empresa son asesores en prevención de riesgos, y uno de ellos es ingeniero civil: el plan de trabajo, los permisos y la faena los lleva la misma empresa.
El asbesto es peligroso cuando el material se quiebra, se corta o se lija: ahí libera fibras microscópicas que quedan en el aire. Inhaladas, se alojan de forma permanente en los pulmones y pueden provocar asbestosis, mesotelioma y cáncer de pulmón, con un período de latencia que va de 10 a 40 años.
Por eso el trabajo se hace con trajes herméticos desechables, protección respiratoria con filtro para partículas, zona de descontaminación y el material encapsulado y etiquetado antes de salir de la obra. Es lo que exige la autoridad sanitaria y lo que evita que el problema se reparta por el barrio.


Los plazos los fija la autoridad sanitaria y se informan al cotizar.
Se determina si el material es friable o no friable, su estado de conservación y la superficie a intervenir.
Se presenta el plan y se espera su aprobación. Cada obra tiene su propia resolución: no existe una autorización general que sirva para todas.
La autoridad sanitaria exige notificar el comienzo de los trabajos con al menos 72 horas de anticipación, con fecha, hora, número de resolución y responsable.
El material se embala y se etiqueta en la obra, y viaja en camión con autorización sanitaria a un vertedero autorizado (Hidronor, KDM o Santa Marta).
No trabajamos con una autorización genérica, porque no existe: la autoridad sanitaria aprueba un plan por cada faena, y ese es el documento que respalda al dueño de la obra.
En agosto de 2026 figuramos como empresa ejecutante en una resolución de la SEREMI de Salud para un proyecto del SERVIU Metropolitano, con nuestros trabajadores nombrados en el documento.
Los dos socios son asesores en prevención de riesgos y uno de ellos es ingeniero civil. La prevención no se subcontrata, y los permisos los podemos tramitar nosotros.
El material sale de la obra embalado y etiquetado, en un camión con autorización sanitaria, y termina en Hidronor, KDM o Santa Marta, vertederos habilitados para recibirlo.
Constructoras y contratistas que no manejan asbesto nos llaman solo para el retiro. Si el proyecto sigue con una demolición, la hacemos nosotros: un solo contratista para las dos etapas.
¿Tiene pizarreño y no sabe por dónde partir?
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Cuando el inmueble que se va a demoler tiene planchas de pizarreño u otro material con asbesto, el retiro se hace antes de la demolición, con su propio plan aprobado. Demoler con el material puesto contamina todo el escombro, que entonces debe tratarse completo como material con asbesto y multiplica el costo de disposición. Nosotros hacemos las dos etapas.
Trabajamos con inmobiliarias, constructoras, arquitectos y contratistas, con particulares y con organismos públicos, y también como subcontrato para la etapa de asbesto de obras de terceros.
Son los dos documentos que respaldan al dueño de la obra ante cualquier fiscalización y los que un arquitecto o constructora necesita para cerrar su proyecto. Si el trabajo incluye demolición, se suman el permiso de demolición y el certificado del botadero de los escombros.
Aprueba el plan de trabajo para retirar el asbesto de esa obra en particular. No existe una autorización general que sirva para todas.
Acredita que el material con asbesto llegó a un vertedero habilitado para recibirlo: Hidronor, KDM o Santa Marta.
Es un grupo de minerales fibrosos que se usó durante décadas en techumbres, tuberías y aislantes. El daño lo provocan sus fibras microscópicas al ser inhaladas: se alojan en los pulmones y pueden causar asbestosis, mesotelioma y cáncer de pulmón, con síntomas que aparecen entre 10 y 40 años después de la exposición.
El fibrocemento antiguo, como las planchas de pizarreño instaladas antes de 2001, contiene asbesto y sí representa un riesgo cuando se rompe, se corta o se lija. El fibrocemento que se fabrica hoy en Chile no lleva asbesto. El problema no es la plancha intacta, sino intervenirla sin protección.
El más usado en Chile fue el crisotilo, conocido como asbesto blanco. También existen la amosita y la crocidolita, prohibida expresamente por el Decreto Supremo 656 del año 2000. Todos son peligrosos al liberar fibras, y el estado del material pesa más que el tipo: el asbesto friable, que se desmenuza con la mano, es el de mayor riesgo.
No. El Decreto Supremo 656 de 2000 del Ministerio de Salud, modificado por el Decreto 17 de 2009, exige autorización expresa de la autoridad sanitaria, con un plan de trabajo aprobado antes de intervenir el material, para cada obra. Contratar a alguien que no presente ese plan expone también al dueño de la obra.
El no friable está firme dentro del material, como las planchas de pizarreño en buen estado. El friable se desmenuza con la mano y libera fibras al aire con facilidad. Los dos requieren plan aprobado, pero el friable exige medidas de contención mayores.
Las planchas de pizarreño instaladas antes de 2001 contienen asbesto cemento. Su uso está prohibido en Chile desde el Decreto Supremo 656 del año 2000, pero siguen instaladas en miles de techos y cierros. Ante la duda, se evalúa en terreno antes de tocar el material, sin cortarlo ni romperlo para revisarlo.
En vertederos autorizados por la autoridad sanitaria para recibir material con asbesto. Trabajamos con Hidronor, KDM y Santa Marta. El traslado se coordina con el propio vertedero, en camiones con autorización sanitaria para este tipo de carga. Los municipios no retiran este material con los servicios habituales de escombros.
El plan de trabajo se presenta por cada obra y la autoridad sanitaria lo revisa antes de autorizarlo. Una vez aprobado, el inicio debe notificarse con al menos 72 horas de anticipación. Los plazos los fija la autoridad y se informan al cotizar.
Es una infracción sanitaria y el responsable no es solo quien ejecuta, también el dueño de la obra. El Código Sanitario la sanciona con multas de hasta 1.000 UTM mediante sumario sanitario, y el material queda sin destino, porque ningún vertedero autorizado lo recibe sin la resolución.
El valor depende de la superficie a retirar, del tipo de material (friable o no friable), del acceso y la altura, y de la cantidad que recibe el vertedero. Necesitamos la dirección, fotos del material y los metros cuadrados; la cifra se confirma en la visita a terreno, donde también se define el plan de trabajo.
La resolución de la SEREMI de Salud de la obra y el certificado de disposición final del vertedero. Si además hubo demolición, el permiso de demolición y el certificado del botadero de los escombros. Con eso el dueño de la obra queda respaldado ante cualquier fiscalización.
Sí. Es una parte habitual de nuestro trabajo: constructoras y contratistas que ejecutan el resto de la obra nos llaman solo para la etapa de asbesto, con nuestro plan aprobado y nuestro personal autorizado en la resolución. Coordinamos la faena con el calendario de la obra principal.
Evaluamos en terreno, tramitamos el plan de trabajo ante la SEREMI si el cliente lo prefiere, y ejecutamos. Atendemos las 24 horas.