En resumen
La pista más confiable es el año de construcción: las planchas de fibrocemento instaladas antes de 2001 contienen asbesto cemento. Mientras estén intactas no hay que tocarlas; el riesgo aparece al cortarlas, romperlas o demolerlas sin un plan aprobado.

La pista más confiable: el año de construcción
En Chile, las planchas onduladas de fibrocemento que se instalaron antes de 2001 (las que todo el mundo conoce como pizarreño, por la marca) contienen asbesto cemento. El Decreto Supremo 656 del año 2000 del Ministerio de Salud prohibió usar asbesto en materiales de construcción, pero esas planchas siguen puestas en miles de techos, cierros y galpones de Santiago.
Si la casa o el galpón se construyó o se techó antes de esa fecha y la techumbre es gris, ondulada y nunca se cambió, lo prudente es tratarla como material con asbesto hasta que se demuestre lo contrario. El fibrocemento que se fabrica hoy no lleva asbesto.
Dónde más aparece, además del techo
- Cierros y cercos de planchas onduladas o lisas.
- Tuberías de agua potable y de alcantarillado de asbesto cemento.
- Estanques de agua y ductos de ventilación antiguos.
- Aleros, tapacanes y revestimientos de fachada.
- Aislación de calderas y cañerías: es asbesto friable, el de mayor riesgo.
A simple vista no se puede confirmar
El color gris, la textura fibrosa en un borde roto o la forma de las ondas son pistas, no una prueba. La confirmación requiere el análisis de una muestra en laboratorio, y la muestra la debe tomar personal capacitado siguiendo el protocolo del Instituto de Salud Pública: sacarla uno mismo es justamente lo que libera fibras.
En la práctica, para un retiro o una demolición no hace falta llegar a ese punto: si el material es sospechoso, se presenta el plan de trabajo a la SEREMI y se retira con todas las medidas.
Qué no hacer con un techo de pizarreño
- No cortarlo, perforarlo, lijarlo ni romperlo, ni siquiera para revisarlo.
- No hidrolavarlo ni barrerlo en seco: levanta las fibras.
- No subirse encima: las planchas viejas son frágiles y la caída es el accidente más común.
- No botarlo con la basura ni en una escombrera: los municipios no retiran este material con el servicio habitual de escombros.
Cuándo pasa a ser un problema
Una plancha intacta que nadie toca libera muy pocas fibras. El riesgo aparece cuando el material está quebrado o muy deteriorado, y sobre todo cuando se va a intervenir: cambiar la techumbre, ampliar, remodelar o demoler. En esos casos el asbesto se retira antes, y por ley no se puede hacer por cuenta propia.
Cómo se retira legalmente
- Visita técnica: se evalúa si el material es friable o no friable, su estado y la superficie.
- Plan de trabajo ante la SEREMI de Salud: se presenta uno por cada obra y se espera la resolución que lo aprueba.
- Aviso de inicio: la autoridad sanitaria exige notificar el comienzo con al menos 72 horas de anticipación.
- Retiro con trajes herméticos desechables, protección respiratoria y zona de descontaminación; el material se embala y se etiqueta en la obra.
- Disposición final en un vertedero autorizado (Hidronor, KDM o Santa Marta), en camión con autorización sanitaria.
- Entrega de documentos: la resolución de la SEREMI y el certificado de disposición final del vertedero.
Qué enviarnos para evaluarlo
Con esto le podemos dar un primer valor y decirle si conviene una visita: fotos del techo de lejos y de cerca (sin tocarlo), el año aproximado de la construcción, los metros cuadrados de techumbre y la comuna. Si después viene una demolición o un cambio de techumbre, cuéntenoslo también: hacemos las dos etapas.